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Ciudad de México con quien la conoce de verdad
Destino

Ciudad de México con quien la conoce de verdad

J
Jose
··10 min de lectura

En julio de 2025 recorrí el centro histórico de CDMX de la mano de alguien que lleva más de una década viviéndolo. Lo que pasa cuando la ciudad la ves desde dentro.

Ciudad de México tiene la capacidad de aplastarte desde el primer día de una manera que no tiene nada de hostil. Es más bien la sensación de abrir un libro muy gordo en el que cualquier página que eliges parece la equivocada porque todas las demás también merecían estar primero. Demasiado. En todos los sentidos posibles.

Fui en julio de 2025. Me quedé en casa de Moi, que conocí hace años cuando los dos trabajábamos en IT y que desde entonces se ha ido moviendo por el mundo con una trayectoria que incluye la diplomacia y que quizás termine en periodismo — todavía no está del todo claro. Lleva más de una década en CDMX, tiene doble nacionalidad y está casado con Sandy, que es mexicana. Viven a unos cientos de metros de la Basílica de Guadalupe. Eso también es Ciudad de México, aunque no salga en las portadas.

Moi tiene la cultura de un historiador y la memoria de alguien a quien le importa de verdad lo que cuenta. Recorrer el centro histórico con él es otra experiencia completamente diferente de recorrerlo con una guía o con el móvil. Explicaba dónde estaba el lago. Qué calle seguía la trayectoria exacta de una calzada azteca. Cuántas veces se había hundido cada edificio. Era fácil imaginar la época. Lo difícil era volver al siglo XXI.

El Zócalo y el Centro Histórico

La Plaza de la Constitución es enorme de una manera que una foto no transmite. No porque sea especialmente bonita — aunque tiene lo suyo — sino porque te hace entender que estás en el centro político e histórico de algo que lleva cinco siglos funcionando con la misma plaza en el mismo sitio.

El Palacio Nacional a un lado, la Catedral Metropolitana enfrente, el Templo Mayor a unos metros detrás. La ciudad colonial construida sobre la ciudad azteca, que a su vez estaba construida sobre lago. Cada capa visible si sabes dónde mirar. Con Moi, uno sabía dónde mirar.

Entrada al Zócalo: libre, siempre.

El Templo Mayor

Lo que queda del gran templo de Tenochtitlan está en el centro mismo de la ciudad, a unos metros de la Catedral. No es lo que estaba — queda lo que la arqueología ha podido recuperar después de siglos de ciudad encima — pero hay algo en ver los cimientos de aquello en medio del bullicio de la CDMX actual que no se explica bien. Hay un museo adjunto que es parte de la visita, no un añadido.

Entrada: unos 5 € (90 pesos). Incluye el museo.

Los murales del Palacio Nacional

La escalera principal del Palacio Nacional tiene los murales de Diego Rivera. Yo no sabía prácticamente nada de Diego Rivera antes de llegar. La historia de México desde los aztecas hasta la Revolución, pintada metro a metro con un nivel de detalle que obliga a detenerse. No por imposición — por saturación de información visual. Es de esas cosas que ves y piensas que tendrías que haber llegado antes.

Entrada libre con pasaporte. Vale llevarlo encima.

El Palacio de Bellas Artes

Desde fuera ya es un objeto raro: art nouveau y art déco mezclados bajo una cúpula de mosaico que no parece pertenecer a ningún siglo concreto. El edificio empezó a construirse en 1904, se interrumpió por la Revolución y se terminó en 1934. Se nota en el resultado, que es la suma de dos momentos históricos distintos metidos en el mismo edificio. Dentro, más Rivera, más Orozco, más Siqueiros.

Entrada a la planta de murales: unos 3 € (55 pesos). Los domingos, gratuito para residentes.

La Casa Azul en Coyoacán

Coyoacán tiene otro ritmo. Más tranquilo, a escala humana, con plazas pequeñas y jacarandas si vas en la época correcta. La Casa Azul, donde vivió y trabajó Frida Kahlo, es pequeña, muy visitada y aun así funciona. Las pinturas te llegan de una manera diferente cuando estás en los cuartos donde se hicieron, aunque haya veinte personas mirando lo mismo que tú.

Para mí fue descubrimiento doble: primero Rivera en el Palacio Nacional, luego Kahlo aquí. Llegué sin contexto y me fui con la sensación de que tenía que leer mucho más.

Entrada: unos 12 € (210 pesos). Mejor reservar con antelación — la cola improvisada bajo el sol de julio no es agradable.

La Basílica de Guadalupe

Aquí es donde me tocó despertar cada mañana, a unos cientos de metros andando. La basílica nueva es un edificio de los años setenta que nadie clasificaría como monumento arquitectónico mirándolo desde fuera. Pero el flujo de personas que entran y salen a cualquier hora del día no tiene comparación con nada que haya visto en Europa. La imagen de la Virgen está en el altar mayor y la gente la ve desde una cinta mecánica, porque de otra manera sería imposible gestionar el volumen de devotos.

Si quieres entender algo de México que va más allá del turismo y la arqueología, pásate. Entrada libre.

Lo que pasó con el caldo

Una tarde Moi nos llevó a comer a uno de esos sitios que él llama "de pueblo". No del tipo que tiene carta en cuatro idiomas y código QR en cada mesa. De los otros. Fórmica, menú escrito en una pizarra, la tele en la esquina con algo que no prestaba nadie atención.

Pedí lo que pedía la mesa de al lado, que es el sistema más fiable que conozco. Llegó un caldo de res en un cuenco tan grande que pensé que había algún error.

No había ningún error.

Moi me explicó que en CDMX el caldo es un asunto serio, que hay gente que lo toma a cualquier hora del día, y que lo que yo llamaba "ración generosa" ellos lo llamaban simplemente "plato". Le pregunté si se lo había dicho antes a alguien más. Me respondió que sí, que siempre, y que a todos les pasaba igual.

Salí con el cinturón en el penúltimo agujero. Gastado algo así como 3 €.

Precios básicos (julio 2025)

ConceptoPrecio aprox.
Noche en hostel (dormitorio)12–18 € (~230–340 MXN)
Menú del día / comida local3–6 € (~60–110 MXN)
Metro (por trayecto)0,25 € (~5 MXN)
Botella de agua (1,5L)0,60 € (~11 MXN)
Cerveza local1,50–3 € (~28–55 MXN)
SIM turista (datos, 30 días)8–12 € (~150–225 MXN)
Visado (para españoles)Gratuito

Presupuesto diario en modo ahorro: 25–35 €. En modo cómodo — hotel sencillo, algún restaurante más sentado, alguna terraza de Coyoacán —: 55–80 €. CDMX es cara para Latinoamérica y barata para Europa. Los museos y palacios nacionales compensan bastante.

!Gente caminando frente al Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México *Foto: Samuel Reyes · Unsplash*

#ciudad de méxico#cdmx#méxico#centro histórico#diego rivera#frida kahlo#templo mayor
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Jose·3 artículos·142 seguidores·

Ingeniero informático y nómada digital. Lleva más de una década viajando con mochila, prefiere los barrios a los monumentos y el café malo de toda la vida a los sitios de especialidad.

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